En un momento en el que la conexión entre producto y experiencia de compra ya no es un factor diferenciador, sino un estándar esperado, este proyecto buscó comprender en profundidad las expectativas de las clientas al entrar en tienda y experimentar “moda”.
Approach
Para abordar estas preguntas, diseñamos una estrategia de investigación, combinando metodologías cualitativas y cuantitativas en tres ciudades clave: París, Londres y Barcelona.
A través de entrevistas en profundidad y observaciones en tienda, analizamos el comportamiento de compra en 23 puntos de venta, identificando patrones, fricciones y momentos de valor. Este trabajo de campo se complementó con un análisis cuantitativo, basado en una encuesta a 1.200 clientas en España, Francia y Reino Unido, y con un estudio de tendencias que nos permitió detectar cambios emergentes en el sector de la moda.
El resultado: nueve insights clave que actúan como una brújula estratégica para transformar la experiencia de compra en retail físico. Estos aprendizajes han servido para definir iniciativas accionables dentro del plan estratégico de la compañía, con un enfoque claro: optimizar la interacción de la clienta con el producto y rediseñar la experiencia en el punto de venta para alinearla con las expectativas del futuro.